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Fenestración de canino: qué hacer cuando el colmillo no sale

Cirugía oral ·

Fenestración de canino: qué hacer cuando el colmillo no sale

El canino, el colmillo, es de las últimas piezas definitivas en salir. Suele aparecer entre los 11 y los 12 años, algo antes en las niñas.

A veces no sale. Se queda dentro del hueso, atrapado, sin espacio o girado hacia el sitio equivocado. Cuando pasa eso, se puede hacer que salga: se abre una pequeña ventana en la encía para destaparlo y se le guía hasta su posición con ortodoncia.

Esa ventana es la fenestración.

Por qué es una pieza importante

El canino no es un diente cualquiera. Es el que guía la mordida cuando mueves la mandíbula de lado, y el que sostiene la forma de la sonrisa en las esquinas.

Además tiene el recorrido más largo desde donde se forma hasta donde tiene que llegar. Por eso es la pieza que más veces se queda por el camino, sobre todo en la arcada de arriba.

Cómo se sabe que un canino está retenido

Las señales que notaréis en casa:

  • No se nota el bulto del colmillo. Pasando el dedo por la encía, por encima del sitio donde tiene que salir, a partir de los 8 o 9 años suele notarse un bulto duro. Si a los 10 u 11 ahí sigue sin notarse nada, ese es el aviso más fiable de que la pieza no viene por donde debería.
  • El diente de leche sigue firme, sin moverse, a los 12 o 13 años, y el definitivo no se nota por ningún lado.
  • Hay un hueco donde debería estar el colmillo.
  • Se nota un bulto duro en el paladar o por encima de la encía.
  • Los dientes de al lado se han ido inclinando hacia el hueco.

La confirmación es siempre con radiografía. Ahí vemos si la pieza está dentro, en qué posición exacta y hacia dónde apunta.

Lo importante es la edad. A partir de los 8 o 9 años el colmillo ya se puede palpar, y entre los 9 y los 10 una radiografía dice si viene bien orientado. Cuando se coge a tiempo, entre los 10 y los 13, se puede probar antes a quitar el diente de leche para dejarle sitio. No siempre funciona: en torno a la mitad de los casos el definitivo sale solo, y si al cabo de un año no ha salido, se pasa a la cirugía. Pero es un intento que cuesta poco y que puede ahorrarla. Cuanto más se tarda, menos margen hay.

En qué consiste la intervención

Se hace con anestesia local, en la clínica.

Primero, sitio. Normalmente se lleva unos meses de ortodoncia con brackets antes, para abrir el espacio donde tiene que llegar el canino. Si no hay hueco, no tiene sentido destaparlo.

Después, la ventana. Se abre una pequeña zona de encía justo encima de donde está la pieza y se retira el hueso que la cubre, lo justo para dejar a la vista la parte superior del diente.

Y el enganche. Se pega un pequeño botón o cadena al diente, y esa cadena sale hacia fuera. Es por donde el ortodoncista va a tirar.

La intervención dura menos de una hora.

Y luego, la parte larga

A partir de ahí toma el relevo la ortodoncia. Con una fuerza muy suave y constante se va trayendo el canino hasta su posición. No se puede acelerar: si se tira fuerte, se daña la raíz y el hueso de alrededor.

Este recorrido lleva su tiempo. Depende mucho de lo lejos que estuviera la pieza y de la edad, y es algo que os explicamos con la radiografía delante antes de empezar, para que sepáis a qué plazos os enfrentáis.

La recuperación de la cirugía en sí es rápida: dos o tres días de molestias y poco más.

Qué pasa si no se hace nada

Un canino que se queda dentro no siempre da síntomas, pero puede acabar causando problemas:

  • Puede ir empujando y dañando la raíz del diente de al lado.
  • Puede formarse un quiste alrededor.
  • El diente de leche acaba cayéndose igualmente, y entonces queda el hueco a la vista.
  • Los dientes vecinos se inclinan y se pierde el espacio, así que traerlo luego es más difícil.

Preguntas que nos hacéis

¿A qué edad conviene revisarlo? La primera revisión de ortodoncia conviene hacerla hacia los 7 años. Para el canino en concreto, entre los 9 y los 10: es cuando la radiografía dice si viene bien orientado y cuando todavía queda margen para intentarlo sin cirugía.

¿Se puede hacer en adultos? Sí, aunque el diente responde más despacio y el plazo es más largo. Se valora caso por caso.

¿Duele? La cirugía se hace con anestesia y no se nota. Después hay molestias unos días. Durante el tratamiento de ortodoncia se notan tirones suaves tras cada ajuste, como con cualquier aparato.

¿Y si el canino no se puede traer? Ocurre en algunos casos, cuando la pieza está en muy mala posición o tiene la raíz dañada. Entonces se valora extraerla y reponerla, o cerrar el espacio con ortodoncia.

¿Se puede hacer con Invisalign? Para traer un canino retenido se suele trabajar con brackets, porque permiten aplicar la fuerza de forma más controlada. Después, para terminar de alinear, sí se puede valorar Invisalign.

¿Se ve la cadena? Sale por la encía, sí, pero es muy fina. Una vez el diente llega a su sitio se retira y no queda ninguna marca.

Si tu hijo o hija tiene un colmillo que no sale

Tráelo a revisar. Con una radiografía sabremos si está retenido, en qué posición y qué hace falta.

En Clínica Dental Azahar trabajan juntos el cirujano y el ortodoncista, que es lo que necesita este tratamiento: los dos tienen que planificarlo a la vez desde el principio.

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